martes, 17 de abril de 2012

Un círculo vicioso que después de entrar en él,  es
                                                    muy difícil volver a salir            
Día a día en este sector vivimos con temor a que nos agredan, en cualquier momento vamos por las calles sobre todo por la conocida 29, (barrio La Aurora) donde vemos a diario unos diez jóvenes expendiendo la droga y otros consumiéndola, esto se ve a cualquier hora, cuando mis compañeras y yo nos dirigimos hacia el colegio, estos sujetos ya están en las esquinas fumando, cuando volvemos a nuestra casa también, por la noche el número de jóvenes aumenta y los habitantes llegan con temor de sus trabajos.

Increíblemente he visto cómo motos de policías pasan por el lado de ellos y no hacen nada, tal vez ha llegado el caso en el que los requisan, les quitan la droga y ya, pero esto de qué sirve si no se los llevan, sólo los dejan sueltos por ahí y no pasan ni dos días para que ellos vuelvan.

Los jóvenes más conocidos son alias “Joncito” y alias “Bocacho”. Joncito de consumir tanta droga, a veces alucina y siempre piensa que lo están persiguiendo, e incluso tiene una muchacha de unos 17 años embarazada. A “Bocacho” hubo, una ocasión en que la policía lo detuvo, pero hace poco volvió y están enviciando a los jóvenes y niños del sector a fumar y parece que a nadie le importa, todos callan y nadie ha sido capaz de quejarse con autoridades mayores.

A pesar de que somos conocidos como el simple “sur” , muchos piensan que aquí nada importa, pero en realidad todos somos Colombianos y merecemos el mismo cuidado que el Presidente, el Alcalde y empresarios famosos, pero claro, cómo esperar algo de las mismas personas corruptas que se esconden detrás de un traje elegante y corbata. Ojalá cuando nos demos cuenta del riesgo que corremos no sea demasiado tarde para actuar ante la situación.

Autor. Cindy Olarte